Skip to content

Investigar para Incluir: ¿Por qué Panamá necesita disponer de datos sobre el Autismo?

Investigar para Incluir: ¿Por qué Panamá necesita disponer de datos sobre el Autismo?

Cuando hablamos de educación y salud, suele decirse que «lo que no se define, no se puede medir; y lo que no se mide, no se puede mejorar». En Panamá, estamos dando un paso histórico con la Investigación sobre la prevalencia y Censo del Trastorno del Espectro Autista (TEA). Pero, ¿por qué es tan importante este esfuerzo y cómo cambia la vida de las familias panameñas?

Actualmente, no tenemos una cifra exacta de cuántas personas conviven con esta condición, ni sabemos bajo qué condiciones viven. Esta investigación es la brújula que nos dirá dónde estamos y hacia dónde debemos ir, trabajando en dos frentes fundamentales.

Estimar y Conocer: Los dos pilares de la investigación

Para que un país pueda ayudar a su gente, primero debe saber cuánta gente necesita ayuda y de qué tipo. Por eso, este proyecto se divide en dos grandes tareas:

En primer lugar, la estimación de prevalencia en las escuelas. Esto significa observar nuestras aulas de clase para identificar cuántos niños y niñas podrían tener TEA y aún no han sido detectados. Muchas veces, las dificultades de aprendizaje o comportamiento se malinterpretan; al estimar estos casos en el entorno escolar, podemos anticiparnos y ofrecer el apoyo que el estudiante necesita antes de que se quede atrás.

En segundo lugar, el censo de casos ya diagnosticados. Aquí el objetivo es profundizar en la vida de quienes ya saben que tienen TEA. No se trata solo de contar nombres, sino de entender sus situaciones de salud, sus retos en la educación y sus condiciones sociodemográficas. ¿Viven en áreas remotas? ¿Tienen acceso a terapias? ¿Qué nivel socioeconómico tienen sus familias? Estas respuestas son las que permiten diseñar soluciones reales.

La Salud Mental y la Educación: Incidencia para mejores decisiones

Desde la salud mental y la educación, la incidencia en estos temas es vital. Un diagnóstico no debería ser el final de un camino difícil, sino el inicio de una etapa de apoyo. Cuando los tomadores de decisiones tienen datos reales sobre la mesa, el dinero y los recursos dejan de repartirse por intuición.

Con la información de este censo, podemos decir con propiedad: «En esta provincia necesitamos más neurólogos» o «En este distrito urge fortalecer las aulas de apoyo». Los datos se convierten en el motor de la verdadera inclusión. Esto permite que el sistema de salud no solo reaccione ante las crisis, sino que empiece a prevenir y a ofrecer diagnósticos tempranos, evitando que los padres tengan que peregrinar años buscando una respuesta que nunca llega.

Tres Claves: ¿Cómo se beneficia la Educación de esta investigación?

El sector educativo es, quizás, el que más impacto positivo recibirá de estos resultados. Aquí destacamos tres puntos fundamentales:

    1. Distribución inteligente de recursos: Al saber dónde hay mayor presencia de estudiantes con TEA y cuáles son sus condiciones socioeconómicas, el Ministerio de Educación puede ubicar a los docentes especializados, psicólogos y terapeutas en las zonas de mayor necesidad, optimizando el talento humano de forma justa.

    1. Capacitación docente basada en la realidad: No todos los estudiantes con autismo tienen las mismas necesidades. Esta investigación nos ayudará a entender los perfiles predominantes en Panamá, permitiendo crear programas de formación para maestros que sean prácticos y ajustados a los desafíos reales que encuentran en sus salones de clases.

    1. Ambientes de aprendizaje seguros y adaptados: La investigación nos enseña qué ajustes en los programas y en los salones funcionan mejor. Con datos en mano, podemos diseñar escuelas que no solo «reciban» al estudiante, sino que estén listas para potenciar sus capacidades individuales desde el primer día, garantizando apoyos educativos especializados que funcionen.

Conclusión

Investigar sobre el TEA en Panamá es un acto de justicia social. Es pasar de la buena voluntad a la acción basada en evidencia. Al finalizar este esfuerzo, no solo tendremos números; tendremos historias identificadas, necesidades claras y, sobre todo, la oportunidad de construir un Panamá donde no haya limitaciones por la falta de información o de apoyo.

——————————————————————————————————————————————————————

Sobre el autor: Mario Pimentel es Neuropsicólogo Educativo, Docente Universitario, e Investigador Afiliado a CIEDU-AIP

RELACIONADOS